Los dependientes y el Crédito Tributario por Hijos: cómo hacerlo bien
Para las familias, los dependientes son el centro de gravedad de la declaración de impuestos. A quién reclama usted decide su estado civil tributario, sus créditos y, muchas veces, el tamaño de su reembolso. También es donde ocurren los errores más caros: dos familiares reclamando al mismo niño, un número mal copiado de una tarjeta de Seguro Social, un crédito reclamado con las reglas del año pasado. Esta guía explica cómo funcionan en realidad los dependientes y el Crédito Tributario por Hijos, para que la declaración de su familia salga bien a la primera.
Quién cuenta como dependiente
La ley fiscal reconoce dos tipos de dependientes, y las pruebas son específicas, no una cuestión de sentimiento.
Un hijo calificado
La mayoría de los dependientes son hijos calificados. Las pruebas, en palabras sencillas:
- Parentesco: su hijo, hija, hijastro, hijo de crianza, hermano o hermana, o un descendiente de cualquiera de ellos, como un nieto, una sobrina o un sobrino.
- Edad: menor de 19 años al final del año, menor de 24 si es estudiante de tiempo completo, o cualquier edad si tiene una discapacidad total y permanente.
- Residencia: el niño vivió con usted más de la mitad del año. Las ausencias temporales por estudios, atención médica y razones similares siguen contando como tiempo viviendo con usted.
- Manutención: el niño no pagó más de la mitad de su propia manutención.
- Sin declaración conjunta: el niño no presenta una declaración conjunta con un cónyuge, salvo situaciones limitadas en las que solo se reclama un reembolso.
Un pariente calificado
Algunos dependientes no son niños: un padre mayor al que usted mantiene, un familiar adulto que vive con usted. Las pruebas son distintas para esta categoría, e incluyen un límite de ingresos para el dependiente que cambia de un año a otro. Los hogares multigeneracionales son comunes en nuestra comunidad, y un padre o un abuelo al que usted mantiene puede ser un dependiente legítimo. Vale la pena preguntarlo en lugar de asumir cualquiera de las dos cosas.
Cómo está estructurado el Crédito Tributario por Hijos
Aquí va lo honesto que la mayoría de los artículos no le dirá: las cantidades en dólares cambian. El Congreso ha cambiado el tamaño del Crédito Tributario por Hijos, cuánto de él es reembolsable y los niveles de ingreso donde se reduce, varias veces en años recientes, y los volverá a cambiar. Cualquier artículo que cite una cantidad específica está describiendo la ley de un año, y ese año puede no ser el suyo. Así que en lugar de números, aquí está la estructura, que se mantiene estable:
- Es un crédito por cada hijo. Cada hijo calificado menor de 17 años al final del año fiscal puede generar el crédito, así que crece con el tamaño de su familia.
- Un crédito no es una deducción. Una deducción reduce el ingreso sobre el que le cobran impuestos. Un crédito reduce el impuesto mismo, dólar por dólar, lo que lo hace mucho más poderoso.
- Una parte puede ser reembolsable. En la mayoría de los años recientes, una porción del crédito podía regresarle como reembolso aunque usted debiera poco o nada de impuestos. Cuánto es reembolsable, y cómo lo afectan sus ingresos del trabajo, es exactamente el tipo de detalle que cambia con la legislación.
- Se reduce con ingresos más altos. Por encima de ciertos niveles de ingreso, el crédito se achica. Los niveles se mueven; la forma no.
- Los hijos mayores y otros dependientes pueden calificar para un crédito separado y más pequeño por otros dependientes, así que un joven de diecisiete años o un padre al que usted mantiene no necesariamente vale cero en la declaración.
La regla práctica: verifique las cifras del año en curso o pregunte a un preparador antes de contar con una cantidad específica, y nunca arme un presupuesto sobre el crédito del año pasado.
Los números de identificación: donde se rompen las declaraciones familiares
Cada dependiente en una declaración necesita un número de identificación de contribuyente, y los detalles importan muchísimo.
- En años recientes, el Crédito Tributario por Hijos ha exigido que el niño tenga un número de Seguro Social válido, mientras que los padres podían declarar con SSN o con ITIN (número de identificación personal del contribuyente). Los niños sin SSN generalmente han quedado bajo el crédito más pequeño por otros dependientes. Estas reglas de identificación han cambiado antes y pueden cambiar otra vez, así que confirme la regla vigente para su año de declaración.
- Los padres que declaran con ITIN reclaman dependientes todo el tiempo; eso es normal y correcto. Si alguien en su familia necesita un número, nuestra guía del ITIN recorre la solicitud paso a paso.
- Copie cada nombre y cada número exactamente como aparecen impresos en la tarjeta de Seguro Social o en la carta del ITIN. Una diferencia de una sola letra entre su declaración y los registros del gobierno está entre las razones más comunes por las que se atoran los reembolsos familiares, algo que cubrimos en cómo funciona el tiempo de los reembolsos. Ese artículo también explica por qué los reembolsos que reclaman el crédito reembolsable por hijos se retienen por ley hasta mediados de febrero.
Un niño, una declaración
Solo un contribuyente puede reclamar a un niño determinado en un año determinado. Cuando dos declaraciones reclaman al mismo niño, la segunda se rechaza o se marca, llegan cartas, y los reembolsos se congelan para todos los involucrados. Esto pasa sobre todo en exactamente las situaciones en las que viven las familias reales:
- Padres separados o divorciados. Como regla general, el padre o la madre con quien el niño pasó más noches durante el año tiene el derecho de reclamarlo. Ese padre puede ceder el reclamo al otro por escrito, en un formulario del IRS creado para ese propósito, pero tiene que hacerse de forma deliberada, no asumirse por teléfono.
- Abuelos y hogares compartidos. Cuando un niño vive con un padre y un abuelo bajo el mismo techo, la ley tiene reglas de desempate sobre quién puede reclamar. Con frecuencia más de una persona es técnicamente elegible, y la mejor respuesta depende de los ingresos involucrados. Vale la pena calcularlo, no adivinarlo.
- Acuerdos familiares. Arreglos como alternar años o repartir a los niños entre familiares pueden estar bien, pero solamente cuando la persona que reclama cumple de verdad las pruebas de residencia y manutención. Un acuerdo privado no está por encima de la ley, y el IRS sigue las pruebas, no el acuerdo.
Si el IRS pide pruebas
A veces el IRS le pide a una familia que pruebe que un niño vivió con ella. Los documentos aburridos son los que ganan: registros escolares, registros médicos, un contrato de renta que mencione al niño, cartas de una guardería o una clínica que muestren el nombre del niño con su dirección. Guardar una carpetita con esto cada año no cuesta nada y resuelve las preguntas rápido. Si le llega una carta de este tipo, responda antes de la fecha límite, y lea nuestra guía sobre cómo manejar una carta del IRS antes de hacer cualquier otra cosa.
Hacerlo bien a la primera
Las declaraciones familiares premian el cuidado: los dependientes correctos, los números copiados con exactitud, la persona correcta reclamando a cada niño, y las reglas del año en curso en lugar de las recordadas. Bien hecho, el Crédito Tributario por Hijos es una de las piezas más valiosas del código fiscal para las familias trabajadoras. Mal hecho, se convierte en un reembolso congelado y una temporada de cartas.
Este artículo es información general, no asesoría fiscal personal para su situación específica.
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